Hace unos días recibí un e-mail del departamento de docencia del Instituto Internacional de Periodismo, José Martí, en la Habana, en el que curso el Diplomado de Periodismo Digital.
El asunto del correo decía: Programa de discusión de los trabajos finales del diplomado.
No sé por qué sin aún abrir el adjunto tuve el presentimiento que sería la primera en el orden de las discusiones, y así mismo fue, enseguida pensé en que tenía que hacer algo para no tener que pasar por el momento de romper el hielo, es decir ser la primera.
Paradójicamente, a pesar que llevo un tiempo investigando sobre los miedos, lo primero que sentí fue temor, a pesar de que me siento segura de mi tesis y de todo lo que tengo que defender, pero el Miedo a romper el hielo, el miedo escénico se hicieron presa de mi y corrí a pedirle a nuestra querida Lolita, coordinadora del diplomado, que me hiciera el favor de cambiarme la hora, por suerte todo se resolvió gracias a ella y a Franklin, que amablemente me cedió su puesto.
Por estas razones es que hoy he querido hablar de este tipo de miedo, aquí les dejo algo que encontré y que espero le ayude a resolver este tipo de miedo, a mi me ha ayudado, al menos en teoría, ya les contaré mañana.
PARA MEJORAR EL “MIEDO ESCÉNICO”
¿Qué pasa por nuestra mente cuando sabemos que tenemos que pararnos frente a un público para decirle algo? Posiblemente nos viene a la mente el incidente que nos pasó cuando éramos estudiantes y se nos olvidó el tema.
O quizá nos acordemos de aquella conferencia durante la cual tuvimos la sensación de que se nos olvidaba algo que era importante mencionar.
En todo el mundo, hoy en día hay muchas personas que prefieren hacer cualquier otra cosa antes que pararse frente a un auditorio.
Entonces, ¿qué es el miedo escénico? Es un proceso de ansiedad que sienten las personas cuando deben ponerse en pie para hablar ante un auditorio. Es una respuesta defensiva del organismo caracterizada por distintas formas en los niveles cognitivo, fisiológico y conductual. Algunos síntomas son los siguientes:
Sudores en las manos, tartamudeo, boca seca y afonía son algunos de los síntomas que se pueden presentar a la hora de hablar en público. Los alumnos han de afrontar, a lo largo de su carrera, la defensa oral y en público de proyectos y exámenes. Hay quien no ve ningún problema en ello o que, incluso, se desenvuelve mejor con las palabras. Sin embargo, no siempre es así.
La exposición a estas situaciones sociales a las que teme, provoca, por lo general, gran ansiedad en el sujeto, reconocida por él como irracional o excesiva y, para no experimentarla, limita su actividad, evitándolas. Este comportamiento interfiere de manera importante el establecimiento de una rutina cotidiana, complica las relaciones laborales, estudiantiles o sociales o bien le puede ocasionar un malestar significativo.
Para mejorar el “miedo escénico” es importante estar consciente de haber comenzado a sufrir por algo no ocurrido aún y que ésta es una manera irracional de pensar. Usted no puede predecir el futuro, pero si se le ocurre hacer un pronóstico, trate de que sea positivo. Podrá enfrentarse a cualquier multitud, sintiendo lo que habitualmente experimentamos todos ante grandes multitudes: miedo. Pero, ese temor es muy normal, e irá disminuyendo en la medida en que repita con éxito el afrontamiento, aunque nunca desaparece del todo, siempre se experimentará en cierta medida.
También, al dirigirse al público, debe tener en cuenta que nadie podrá atender a todos los individuos presentes en un gran conglomerado. Precisamente, por definición, esta atención activa a la que me refiero, es la focalización de la conciencia: sólo se atiende así a un suceso, a una sola persona, etc. Por ello, elija a cual dirigirá la palabra, y debe ser alguien interesado en lo que usted está diciendo o comentando, y no permanezca demasiado tiempo focalizado en esa única persona, sino que debe elegir otra, esta vez en el extremo opuesto a la anterior. Si la primera era una señora de la tercera fila, la próxima será el señor canoso de la última fila a la izquierda. Y ese ejercicio realícelo varias veces durante su exposición, conversación o discurso ante muchas personas.
Debe pensar además, que el público es muy benevolente y, por lo general, cuando se queda mal parado ante él, trata de disimular el malestar de la persona en cuestión; y es cuando más aplaude, cuando más se solidariza, cuando más evalúa el esfuerzo realizado, cuando más se pone en la situación del otro. Usted no está ante el circo romano.
Por último, otra de las cosas que debe hacer es imaginarse frente a la multitud que tanto teme, tratando de mantener la calma, tranquilo, relajado, seguro de sí mismo. Repita este ejercicio hasta la saciedad, combinándolo con incursiones en multitudes reales cuando usted no tenga que desempeñar un rol protagónico importante.
CÓMO ENFRENTARSE AL MIED O ESCÉNICO… Y DERROTARLO PARA SIEMPRE
Sin embargo, la mejor noticia que puedo compartir contigo en este artículo es que el miedo escénico no solo se puede controlar, sino que se puede derrotar para siempre.
La pregunta obligada es:¿qué debo hacer?
Debemos comprender que el miedo escénico se derrota antes de pararnos frente al público. Tenemos que aprender a prepararnos adecuadamente para cualquier oportunidad que tengamos de hablar en público.
Algunas sugerencias que podemos poner en práctica para derrotar el miedo escénico son las siguientes:
1) Investiguemos sobre el tema que vamos a exponer de manera cuidadosa y luego delimitémoslo. No estamos obligados a querer abarcar todo el contenido. Cuando tenemos mucho material es más fácil perdernos. Por lo tanto, busquemos dentro del tema en general algunos de los puntos que más nos gusten y hablemos sobre ellos. Nos sentiremos a gusto porque dominaremos el contenido.
2) Evitemos aprendernos de memoria el tema. Si nos hemos preparado adecuadamente tendremos las ideas y los conceptos claros en la mente, por lo tanto, expliquémoslos con nuestras propias palabras.
3) Es importante tener un buen apoyo de medios audiovisuales. Ellos nos ayudarán a recordar los puntos importantes de nuestro tema. Preocupémonos en elaborar buenas presentaciones, ya que nos ayudarán a mantener el control sobre el tema.
4) Con el tema delimitado, los conceptos claros en la mente y con un buen apoyo audiovisual, ahora solo nos falta practicar, practicar y practicar. Hagámoslo frente a un espejo, con la familia, con un grupo pequeño de amigos, etcétera. Graba tu charla, a ser posible en cámara de vídeo y luego veámosla varias veces. Seamos objetivos con nosotros mismos, primero elaboremos una lista de las cosas positivas que veamos y luego una lista de las que tengamos que mejorar.
5) Conozcamos al público. Investiguemos quiénes estarán, cuántos serán, su grado de estudios, su identidad profesional, etcétera. Saber quiénes estarán será positivo. Evitemos pensar que habrá gente importante. Todos los que vienen a escucharnos lo hacen porque quieren aprender de nosotros. Elaboremos una lista de preguntas que creemos que ellos nos harían y tengamos las respuestas a mano.
6) Mantengamos el control sobre las preocupaciones. Preocupación está escrita con el prefijo pre y la palabra ocupación, lo que significa que lo que hacemos es ocuparnos de algo antes de que realmente ocurra. Se dice que el 80% de nuestras preocupaciones jamás ocurren. Nuestro desafío, entonces, es llenar nuestra mente de lo positiva que será esa experiencia, lo nuevo que vamos a aprender y lo valioso que será ayudar a nuestro público.
Enfrentarse al miedo escénico es posible y derrotarlo para siempre puede ser una realidad. Como sabemos muy bien, para aprender a nadar es necesario meterse en el agua varias veces hasta que dominemos las técnicas. Igualmente, para aprender a hablar en público exitosamente es necesario pararse frente a un auditorio todas las veces que sea necesario hasta que el miedo escénico sea soportable, dominable y manejable.
Algunos sintomas del miedo escénico
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NIVEL FISIOLÓGICO |
NIVEL CONDUCTUAL |
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Fallas de memoria. Expectativa de fracaso. Exageración de errores. Confusión de ideas. Fallas de concentración. Autoexigencia. Temor al fracaso. Temor al rechazo. Temor al ridículo. |
Respiración acelerada. Sudoración copiosa. Urgencia urinaria. Malestar estomacal. Dolor de cabeza. Sequedad en la boca. Rubor facial. Manos heladas. |
Posponer la acción. Escape de la situación. Acciones automáticas. Rapidez al hablar. Bajo volumen de voz. Uso de estimulantes. Silencios frecuentes. Pispíleo de ojos. |


casualmente hoy tuve una exposicion en la universidad me tocaba exponer sobre la vision, habia leeido sobre lo que tocaba habia tratado el tema mientras elaboraba el material de apoyo, pero mi unico y mismo problema de siempre el miedo escenico me acompaño una vez mas, lasmanos me sudaban queria decir algo y no me salia o lo decia super enrredado, empece a leer todo, no explique nada la profesora me hizo quedar en ridiculo ante todo mundo y pues me dieron ganas de llorar por que siempre me psa lo mismo me dijo que para leer hubiese dado material a mis amigos para que lo hubiesen leido. que hago? que estare haciendo mal o sera que esa carrera no es para mi?
Soy orientadora por lo tanto siempre tenemos que hablar con alumnos,representantes,docentes siento que he mejorado un poquito el miedo para hablar, pero me siento muy nerviosa cuando son muchas personas,me gustaria tener mas dominio mas oratoria.
Me encanto los tips del materoal de miedo escenico los pondre en practica.
saludos Lic.Xiomara